Soy un jardinero amante del arte, un paisajista que disfruta pintando con plantas los espacios interiores y exteriores de nuestras casas.

Desde que era un niño gozo y me olvido del tiempo observando y cultivando estos seres vivos que nos rodean.

Juntar el mundo de la botánica y del arte es una manera de aunar dos pasiones que me gusta transmitir.

Disfruto abriendo la mirada a personas a cómo se desarrolla una planta en el jardín, o a cómo un pintor ha hecho brotar a pinceladas una flor. Para mí, son dos caras de un mismo lienzo, unidas por el lenguaje de la naturaleza y de la observación.

Es maravilloso transformar un terreno baldío en un vergel pleno de verdes, y hacer crecer colores que inunden todos nuestros sentidos.

Porque, ¿qué sería de nosotros sin plantas y sin arte?